La duda de millones de hogares: ¿es mejor apagar la calefacción o dejarla al mínimo? Aquí se explican las opciones con datos prácticos y ejemplos domésticos.
¿Qué gasta más: encender y apagar la calefacción o dejarla al mínimo?
La respuesta depende del aislamiento, el tamaño de la vivienda y el sistema de calefacción. Por norma general, por cada grado extra en el termostato el consumo sube entre 7% y 10%, así que ajustar la temperatura importa de verdad.
Si una casa está bien aislada, apagar durante varias horas y programar el encendido es lo más eficiente. En viviendas con mala aislación, mantener una temperatura mínima evita picos de consumo al recalentar paredes y suelos.
Clave: valora el tiempo de ausencia y el aislamiento para decidir.
Temperaturas recomendadas y ejemplo práctico
Para el día con gente en casa se aconseja mantener entre 19 y 21 °C. Por la noche, bajar a 15-17 °C ayuda a dormir mejor y consume menos.
Ejemplo: María vive en un piso de 70 m² en Madrid. Si sale a trabajar 8 horas, programa la calefacción para encender 30 minutos antes de llegar y la deja a 15 °C mientras no hay nadie. Así evita gastar en mantener calor todo el día y no sufre el tirón energético al reencenderla en frío.
Frase clave: programar es ahorro y confort a la vez.
Trucos sencillos para gastar menos sin obras
No hacen falta reformas para notar la diferencia. Un termostato bien usado y gestos diarios reducen la factura.
- Termostatos inteligentes: programan horarios y permiten encender desde el móvil.
- Aprovechar el sol: abrir cortinas por la mañana y cerrarlas al anochecer.
- Mejorar sellados: burletes en puertas y ventanas para evitar corrientes.
- Ropa y hábitos: jersey y mantas reducen la necesidad de subir grados.
- Revisar la caldera: ajustar a máx. 45 °C y agua caliente a 30-35 °C.
Además, instalar termostatos por estancia y revisar la instalación de gas son medidas con retorno rápido.
Frase clave: pequeños cambios diarios suman mucho en la factura.
Consejo extra, variante y advertencia útil
Si la ausencia dura menos de 4 horas, suele ser más económico mantener la casa a 15-17 °C que apagarla totalmente. Para ausencias largas, programar el encendido 30 minutos antes del regreso es lo ideal.
Advertencia: si la vivienda sufre condensación o humedad, mantener una mínima temperatura y ventilar brevemente cada día evita problemas estructurales.
Frase final: ajusta la estrategia a tu casa y horarios y verás cómo baja la factura.